Browse By

Genifique- Lo nuevo de Lancome para nuestra piel

Cuando nos percatamos de que nos ha salido alguna arruga en el rostro, lo primero que se nos viene a la mente es encontrar una forma de detener a como de lugar el paso de los años. Aunque no exista una piedra filosofal que nos haga ver jóvenes para siempre ni hay una fórmula mágica para detener el tiempo, sí hay variedad de productos que nos ayudan a no hacer tan acelerada la marcha del envejecimiento.

Entre las opciones anti-age más utilizadas están las cremas y mascarillas, sin contar las cirugías plásticas, las cuales no siempre dan los resultados esperados. Sin embargo, ahora existe una nueva y al parecer gratificante posibilidad de conservar la piel de nuestro rostro más linda y juvenil que nunca.

Esta esperada invención cosmética fue creada y desarrollada por la marca francesa Lancôme y lleva el auspicioso nombre de Genifique. Tan genial como su nombre, este producto es el pionero de una nueva categoría de la cosmética de la salud: el activador de juventud.

La idea y procedimiento del activador es, precisamente, renovar la síntesis de proteínas que está asociada con el nivel de actividad de los genes, el cual disminuye conforme avanza la edad y que también produce que nuestro cutis luzca cada vez más desgastado.

Dos hospitales han llevado a cabo esta investigación y desarrollo para Lancôme, el Hospital de Sant Louis, en Francia, y el Hospital de Quebec, en Canadá. La genética y la proteómica han sido las bases para tratar de encontrar un producto (como todas las marcas, no nos olvidemos), que sirva en nuestra rutina diaria y ponga las pilas a nuestros genes. Vamos que casi llevamos un estudio del ADN y un código de barras genómico y proteico en un envase de 30 ml.

Genifique viene en un envase con pipeta dosificadora para aplicar la proporción adecuada del producto sobre la piel limpia durante la mañana y la noche. Su textura es acuosa como la de un sérum protector, de modo que después de usarla podemos ponernos otras cremas experimentando una sensación de frescura y sin el peligro de que se formen molestos grumos sobre nuestro rostro.

Luego de quince días de aplicación continua, volveremos a notar los efectos del cutis que teníamos años atrás (e incluso mejores): tersura, tonificación y tonalidad uniforme. Definitivamente, lo que todas buscamos en cuestiones de piel. Por una inversión de noventa euros -con la calidad de los productos Lancôme como garantía- bien vale la pena hacer la prueba.

Feliz cosmética!

Fuente de la imagen


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *