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El glamour de las pin-up

Ser una chica pin-up es mucho más que lucir el estilo de años 20, es una actitud sensual y atrevida tanto en el mirar como en el posar. Las primeras chicas pin-up fueron las modelos de las fotografías de los años 20 que posaban sensuales y coquetas.

Esta tendencia se mantiene desde entonces, con mayor o menor seguimiento, pero siempre ha estado latente en la moda de todos los tiempos. Una de los grandes atractivos es la sensación de diversión y coqueteo que tiene este estilo.

pin-up

Parecernos a una de las voluptuosas y sensuales chicas glamourosas que vemos en las películas de los años 20 y 30 tiene un atractivo que perdura a través del tiempo y que seguramente se mantenga aún muchos años mas.

Pose y maquillaje para acentuar la picardía

Sonrisa pícara, mirada acentuada por el eyeliner y la máscara de pestañas, boca entreabirta o mordiéndose el labio, posición sensual al sentarse… cualquier postura que acentúe la faceta sexy de la chica pin-up es totalmente válida.

Por su parte, el estilo de peinado, maquillaje y vestimenta es todo un arte. A través de internet se pueden encontrar muchos tutoriales para aprender a maquillarse y peinarse según los estilos de la época.

Vestidos divertidos y sensuales

Lo que hay que acentuar son las curvas y la sensualidad de cada una. En el vestir se deben escoger escotes corazón para realzar la curva del pecho, así como corpiños ajustados. Los vestidos deben ser estampados, de cuadros o de lunares y marcados en la zona de la cintura, pero pueden ser ceñidos u holgados en las caderas y piernas.

Las faltas cortas con volantes y las largas de 3/4 son las ideales. En cuanto a los pantalones, es imprescindible disponer de unos “hot pants”, que son los típicos shorts de las modelos: escandalosamente cortos y altos de cintura.

Pocos complementos pero zapatos de infarto

Los complementos son otro de los detalles a tener en cuenta. Pañuelos, cintas en el pelo o un sombrero de ala son los más utilizados, ya que apenas llevan otros complementos. Pero los zapatos son el complemento más cuidado de todos. La perfección sería llevar zapatos estilo “peep toes”, pero si no puede ser cualquiera con bastante tacón valdría.

Los únicos zapatos bajos que se permiten son las bailarinas siempre que se lleven con pantalones pirata. Lo ideal es estilizar y marcar las curvas lo máximo posible. Por eso apenas se llevan complementos, pues el juego es que se fijen en el cuerpo no en los adornos.